Si bien no cabe la posibilidad de excluir a ningún país de esta zona común, un Estado miembro puede, no obstante, restablecer controles fronterizos excepcionales y temporales. Los procedimientos se detallan en el Código Schengen. Estos controles están autorizados, por ejemplo, en caso de una «amenaza grave para la seguridad interna o el orden público».
¿Se intensificarán los controles fronterizos?
Entre los ejemplos citados se incluyen el terrorismo y la delincuencia organizada, así como las emergencias de salud pública como la COVID-19. También se mencionan los “desplazamientos repentinos, masivos y no autorizados de nacionales de terceros países entre Estados miembros”, específicamente en los casos en que dichos desplazamientos podrían poner en peligro el funcionamiento de la “zona sin controles fronterizos internos”.
Los países fronterizos con España —Portugal, Francia y Andorra—, así como el Reino Unido (a través de Gibraltar), podrían considerar esta crisis migratoria una seria amenaza y, por lo tanto, intensificar sus controles fronterizos. De hecho, esta es una medida que Marine Le Pen ha solicitado, también a través de un mensaje publicado en X.
“Ante la afluencia masiva y coordinada de migrantes a España, alentada por el gobierno español, Francia debe reforzar de inmediato los controles en sus fronteras”, insistió.
Pero para países como Italia, así como Finlandia y Dinamarca, que han solicitado la exclusión de España del espacio Schengen, las opciones siguen siendo limitadas.